Nuestra historia

Allá por 1990 y con sede en la calle Laprida, se creó un jardín con un nombre raro, especial, sin saber su significado ni el por qué. Pero todas las cosas tienen un por qué…
En esa época había unos ositos en la tele que se llamaban Pau-Pau y a mis hijos les encantaban, esa era una razón muy importante. También, era muy fácil de decir a cualquier edad. Eso nos gustó.

Y las huellitas son parte de comenzar un camino juntos, ayudándolos a crecer en una etapa que es muy importante. Veamos de qué manera…
Vamos ayudando en la limpieza de sus hijos (gelatina, barro, arena, espuma), en la alimentación, en la motricidad y en la socialización (juegos en el patio). Y enseñándoles a defenderse buscando sus propias soluciones.

Y no solamente ayudamos a los niños, sino también a sus familias: festejando el “Día de la Familia”, ayudando a que se los reconozca por el barrio (saludando a los vecinos, socializando en los negocios), a perder la vergüenza un poco y divertirse en las clases abiertas. No sólo se divierten los chicos y sus familias, sino también las maestras y la directora.

A lo largo de estos años fuimos descubriendo cada día más, cuánto nos gusta lo que hacemos y cuánto nos gusta ayudarlos.

Hoy estamos en un nuevo espacio en la calle Billinghurst 2478, con las mismas ganas de siempre, divirtiéndonos y como siempre decimos: Ayudándolos a crecer y a compartir un pedacito de su niñez... y ellos ayudándonos a recordar la nuestra